Una infancia marcada por el abandono
Felipe Capitán Romero nació hace 18 años en Talavera de la Reina. Desde los ocho meses de vida creció en centros de protección, sin el calor de una familia y dependiendo siempre de un sistema que, al alcanzar la mayoría de edad, dejó de sostenerle.
Hoy, recién cumplidos los 18 años, Felipe se enfrenta completamente solo a una realidad extrema: no tiene hogar, no tiene techo y duerme en la calle.
Enfermedad, discapacidad y una vida al límite
La situación de Felipe es todavía más delicada por su estado de salud. Tiene reconocida una discapacidad del 43%, además de padecer problemas de riñón e hígado y sufrir diabetes.
Condiciones médicas que requieren estabilidad, cuidados y seguimiento, pero que chocan de frente con una vida marcada por la incertidumbre diaria. Sin ingresos, sin trabajo y sin una red familiar que le apoye, cada día se convierte en una lucha por sobrevivir.
Dormir en la calle y sufrir agresiones
Felipe asegura haber sufrido agresiones físicas e intentos de robo mientras vive en la calle. En ocasiones, simplemente por llevar un móvil encima o por cruzarse con personas que ven en alguien vulnerable un blanco fácil.
La dureza de esta situación pone sobre la mesa una realidad incómoda: jóvenes que han pasado toda su infancia tutelados por la administración y que, al cumplir 18 años, quedan completamente solos ante el mundo.
Sin recursos, sin oportunidades y sin un techo donde refugiarse.
“Capirote Cpt Music”: la música como desahogo
A pesar de todo, Felipe intenta mantenerse en pie gracias a la música. En redes sociales se le conoce como “Capirote Cpt Music”, donde comparte canciones y letras nacidas de su propia experiencia.
Textos directos, dolorosos y sinceros, en los que habla de tristeza, abandono, miedo y supervivencia. Una forma de expresar todo lo que muchas veces no encuentra espacio en ningún otro lugar.
Una llamada a la implicación social
Desde elpoligono.es creemos que historias de vida como la de Felipe merecen una mayor implicación por parte de toda la sociedad. Empresarios, instituciones, asociaciones y responsables políticos deben reflexionar sobre qué ocurre con los jóvenes que salen de los sistemas de protección sin recursos ni apoyo suficiente.
Construir una sociedad mejor también implica mirar hacia quienes han crecido en circunstancias extremadamente difíciles y ofrecerles herramientas reales para comenzar una nueva vida con dignidad, estabilidad y esperanza.
https://www.instagram.com/capirote_cpt_music/
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